viernes, 10 de abril de 2015

Mientras tanto...

En vacaciones los días suelen cambiar su velocidad: rápidos para las personas que tienen algo que hacer, y lentos para las personas que no saben con qué entretenerse, o que quizás no tuvieron la posibilidad de salir a pasear. Bueno en mi caso, yo no salí de viaje. Lamentablemente, a mi papá sólo le dieron una semana de vacaciones: Semana Santa.
 
¿Qué pasó en Semana Santa? Bueno, descansé lo suficiente del estudio diario que conlleva la carrera de medicina. Leer no es muy antojable en vacaciones, cuando todo el semestre te la pasas encerrado estudiando. A veces pensaba en el bello día que hacía afuera, mientras hojeaba mi libro de fisiología. La única hora del día en la que salía era cuando iba a comer y después a clases. Más tarde regresaba a mi cuarto a estudiar, o bueno, a veces estudiaba en la biblioteca, rodeado de personas. Obviamente no todos mis días eran así, a veces tengo vida social.
 
Disfruté el tiempo con mi familia, más en el Domingo de Pascua: un picnic con los primos, mis tías y mis abuelos. Conocí mejor a mis sobrinos, todos todavía muy pequeños. Todos los primos hemos crecido, ahora vivimos otro ambiente, tenemos diferentes responsabilidades.
 
Me gusta mucho ver películas, así que en estas dos semanas, encerrado en casa, me puse a buscar películas de cine independiente, mis favoritas. Me gusta cuando me muestran diferentes culturas y tradiciones. Es como viajar desde la comodidad de mi sofá. Por supuesto no se compara con salir a explorar el mundo, pero mientras no haya la posibilidad, ésta es mi ventana. Antes de regresar a casa para vacaciones, compré una película. La ventaja del cine de arte, es que la gran mayoría de las películas están a un precio extremadamente razonable.
 
Las flores del cerezo - Realmente es una película muy bella. Me habló sobre temas como la vida, la muerte, el amor y la amistad. ¿Es acaso posible que una persona sacrifique sus pasiones, sus deseos, por el amor y comodidad de su pareja? La historia evoluciona a un ritmo tranquilo, llena de simbolismos, y con un final que estimula mis sentidos, y mi apreciación a la cultura japonesa. Me interesé por la danza Butoh, o como la describen en la película: la danza de las sombras. Me gustaría viajar a Japón un día, durante la época del hanami, cuando florecen los cerezos, las flores conocidas como sakura. Quiero conocer el monte Fujiyama, el tímido gigante que se esconde detrás de las nubes.
 
El viaje de Chihiro - Una película animada que recuerdo haber visto en mi infancia. La historia de una niña que tiene que enfrentarse al cambio, mientras descubre el mundo de los espíritus. Habla de valentía y determinación, sobre un proceso de madurez emocional, lleno de fantasía y misterio. Después de ver la película acudí a internet para entender un poco más la temática de la película. Chihiro se enfrenta a la transición de la infancia a la adultez, y a todas las decisiones que se toman en el proceso. Aún siendo una película para niños principalmente, creo que todos podemos disfrutar de la historia y sus significados profundos.
 
Hector en busca de la felicidad - Estuve mucho tiempo evitando ver esta película. Realmente no me llamaba la atención, pero debido a la insistencia de mi hermana y a la enorme cantidad de tiempo libre, por fin me decidí a verla. Nos relata la historia de un psiquiatra que realiza un viaje para poder ayudar a sus pacientes a ser felices. Mientras busca respuestas, va entendiendo aspectos de su vida. ¿Cuál es nuestra felicidad? ¿Realmente somos felices? Terminé encantando de la película, con muchos ánimos para escribir, y tratando de entender mi felicidad. Concluí que me hace muy feliz estar con mi familia y mis amigos, que evitar el dolor no nos lleva a la felicidad verdadera y que realmente, ¡me hace muy feliz bailar!
 
Náufrago en la Luna - He agarrado el hábito de buscar títulos de películas en las tiendas y luego verlas en internet. Me gusta la diversidad que puedo encontrar al hacerlo. Esta película trata de una persona que intenta suicidarse después de acumular una gran deuda. Falla en el intento y termina en una isla, lejos de la ciudad y de la tecnología. Decide hacer lo posible por sobrevivir, y pronto se encuentra formando una vida sin las preocupaciones de la sociedad. Mientras tanto, una mujer que vive encerrada en su cuarto desde hace 3 años, descubre su existencia y comienza a vigilarlo y a conocerlo, y forman una clase de relación por correspondencia. Ambos son víctimas de su aislamiento, el mundo no parece prestarles atención.
 
Semana dos: Consciente de mi obligación con mis materias, me puse a estudiar fisiología, y hoy me siento preparado para el examen de la próxima semana. Visité a mi abuela, quien me mostró su capacidad para recordar, con exactitud, los cumpleaños de las personas que conoce. Salí con mi amiga a comer, y recordamos nuestra época de la preparatoria. En  aquellos momentos nos quejábamos y soñábamos con ser grandes y ser independientes. Ahora sentimos la nostalgia, y nos echamos a reír cuando pensamos en nuestras travesuras. Debería ser más consciente del aquí y ahora, el mañana va a llegar pronto, y también pasará. Un día nos quedarán más ayeres, y no entenderemos como cambiamos tan rápido, pero sucederá de todas formas.
 
Aprendí muchas cosas en estas vacaciones, cosas que no enseñan los libros. Me mantuve un poco lejos de mi vida social, lo sé por las reprimendas de mis amigos. Tal vez me tomé bastante enserio el estudiar, pero estoy determinado a aprender medicina y a mantener un buen promedio. Por supuesto, recomiendo las películas que he mencionado en esta entrada, ¡conozcan el cine independiente! Me hubiera gustado salir de la ciudad, al menos salir a la playa, pero no fue así. Finalmente, tuve con qué entretenerme, pero no me gusta ese término. Sería más correcto decir que viví lo que tenía a mi alcance. La brisa es más fresca después de la lluvia.

lunes, 6 de abril de 2015

¡No estoy listo!

Sobre no estar listo: es difícil saberlo, o más bien aceptarlo. ¿Por qué no estoy listo? ¿Para qué no estoy listo? ¿Qué me hace falta?
 
Este semestre parece una clase de retiro espiritual. Tengo esta oportunidad de experimentar cosas nuevas estando solo. Estoy tratando de buscar sentido a lo que me rodea, me gusta encontrar metáforas, relacionarlo con lo que me pasa. Buscando una solución o una respuesta a las ecuaciones de mi vida. A veces por más que busquemos, la respuesta simplemente no llega, o no es lo que esperamos.

Por mucho tiempo me decidí por ocultar o ignorar lo que sentía, construyendo una verdad distinta. Hoy, estoy seguro que sentir las cosas es la única forma de vivir, al menos plenamente. Es por eso que a veces lloro, recordando algo que no funcionó, y a veces me gusta bailar, agitarme, sentir el ritmo, encontrar significado al movimiento corporal. Soy más optimista, o tal vez más realista. Ya no persigo sueños como antes, ahora distingo realidad y posibilidad.  Quizás soy un poco impaciente, me gustaría que la luz no tardara tanto en llegar, como lo hace el brillo de las estrellas lejanas. El cambio es lento.

Ha pasado tiempo desde el día cero, siento que he cambiado. Tal vez soy más resistente al dolor, tal vez aprendí a pensar diferente. Tal vez entendí que el procedimiento es necesario para mejorar. A veces me da miedo separarme de lo que alguna vez creí, en otras ocasiones me gusta cultivar mis nuevas creencias, conocer otras historias. Mi corazón pide igualdad, quiere ser un revolucionario. Quiere luchar por el respeto, quiere cuidar vidas.

Cosas que he aprendido este semestre:
1) Es difícil para los soñadores cuando la ciudad nunca duerme.
2) Las mentiras parecen requerir de mucha elaboración.
3) Uno más uno puede resultar en uno.
4) No puedes sacrificar toda tu vida por una persona y luego esperar a que pase un milagro.
5) Nunca juzgues una película por una escena.
6) Dios no lo curó porque no había nada malo en él.
7) La inspiración llega de noche.
Todas se relacionan con una película en particular, y las noches de desvelo.

Estoy creciendo, rompiéndome los huesos, también tengo las rodillas raspadas; quizás rasguños en la cara, y unas cuantas lágrimas de esfuerzo; las manos ensangrentadas y pies con cicatrices. Sin anestesia, el dolor puede ser brutal, pero es una experiencia humana, y explicable, y sensato, pero individual. Creo que nos da miedo no estar preparados, sentir el dolor de equivocarnos, y eso nos hace perdernos de la vida. En un mundo donde las oportunidades rara vez se presentan dos veces, el más listo es aquel que sabe el valor del momento.

No sé si estoy listo, o quiero sentirme listo, pero creo que ya fue suficiente el observar los días pasar. Es tiempo para cambiar mi mundo, hacerlo un poco más extenso, más expuesto, derrumbar las paredes que me contienen.

Nunca estamos listos para ésta vida, nunca estamos listos para los grandes momentos, llegan siempre sin avisar. Nunca estamos listos, siempre habrá problemas que resolver, fechas por aplazar, eventos que discutir. No siempre estaremos listos, pero debemos decidir: ¿nos aventamos o no?

miércoles, 25 de febrero de 2015

3:01

Ser el mejor estudiante implica muchas cosas: desvelarse para adquirir conocimiento, cumplir con una lista de propósitos diarios, saber dar las gracias cuando se dan las situaciones, aceptar los cambios intrínsecos de la vida, dar tiempo al ocio. Se trata de apasionarse en lo que uno hace, saber que todo lo que pasa en el presente es una preparación para algo más grande. Cada día debe sentirse listo, y pensar con rapidez al actuar, contestar firmemente. Si se equivoca, aprende. Debe querer pasar al frente y explicarse, compartir lo que sabe, y escuchar a sus mayores, la experiencia es un arma muy valiosa.

No se trata de ser perfecto, sino de saber equivocarse, y que progresivamente, esos errores vayan disminuyendo. Nunca es bueno conformarse cuando se quiere algo realmente, lo bueno siempre cuesta un poco más. Hay que saber sacrificar lo necesario y lo que esté al alcance. Finalmente se siente muy bien, cuando se da cuenta que su esfuerzo bastó y no sólo eso, sino que dio para más. Así, sonríe cuando se desvela, cumple su propósito.

Ciertamente, la vida no es una lista infinita de exámenes, a veces toca relajarse. Hoy tocó relajarme, después de tanta planeación en mis días. Me puse a escuchar música, dormir una siesta, ver una serie y escribir aquí. Un leve descanso, me encuentro en una isla. Mañana toca nadar a la siguiente, probablemente esté a muchos kilómetros, pero hoy disfruto mi tiempo libre. Cuando llegue a tierra firme, al continente del futuro, les cuento mi trayecto.

Este semestre he pasado por muchas transformaciones, me adapto, ya no es cuestión de por qué me pasan las cosas sino cómo puedo manejarlas. Estudiar para una materia como fisiología es algo muy distinto a estudiar para anatomía o embriología. Se trata de ir paso a paso, haciendo dibujos, encontrando relaciones, pero lo más importante está en el carácter de quién estudia, se trata de tener esa curiosidad por cómo funcionan las cosas. Me siento inspirado, el cuerpo humano es maravilloso, hecho de procesos muy calculados, necesarios para vivir. Apenas voy comenzando, pero me siento tranquilo.

A las 3:01 busco la inspiración para escribir, todavía faltan unas cuantas horas para que el sol ilumine mis caminos. A las 3:01 el niño duerme, los amantes se encuentran, la ciudad se disfraza de luces, el artista practica, el mentiroso se escabulle, las montañas se desvanecen. A las 3:01 parece perpetua la noche, descienden las nubes, alguien espera una noticia, otro sueña despreocupado. A las 3:01 el estudiante hojea un libro, sopesa los capítulos que le faltan y las horas antes de la clase. Se prepara un café, quizás tiene examen el viernes.

lunes, 16 de febrero de 2015

Expresión

Como todos, estoy aprendiendo a volar. He de admitir que a veces la lluvia me traiciona y el viento no siempre me permite viajar tranquilamente, pero la constancia es la clave para no perder las alas.
 
Hasta hace poco, no me sentía a gusto con lo que pasaba a mí alrededor, siempre he visto al mundo desde el lado negativo. Me molestaba por cosas sencillas y era muy frágil cuando se trataba de mis emociones. No sabía apreciar todo lo que tenía. Me sentía inexperto y me aterraba fracasar. No podía cruzar esa línea que siempre veía frente a mí, que dejaba todo mi potencial de un lado, oculto. Al otro lado, estaba el mundo, la vida sucediendo, las personas triunfando, sufriendo y bailando. No comprendía que la vida era eso, saber equivocarse e intentar con más ganas.
 
De repente llega un momento, me armo de valor, y me atrevo a dar un paso adelante. Tropiezo, caigo en el lodo, y siento que el cielo se viene abajo, puedo escuchar las risas en mi cabeza, el que dirán, las miradas de desaprobación, el rechazo. Un momento después, abro los ojos y veo que me he levantado, vuelvo a dar otro paso incierto, y el siguiente lo doy más firme. Pronto me encuentro corriendo, dejando atrás lo sucedido, pero sabiendo que forma parte de mí.

Hoy me siento más humano que ayer, más humano que en toda mi vida. Prefiero sentir, aunque duela, y en el silencio, aprendo a pensar. La vida sigue sucediendo, y ahora me encuentro estudiando, bailando salsa, viendo mis series favoritas de televisión y películas de cine independiente, aprendiendo a cocinar y conviviendo con mis amigos. Comienzo a agradecer por cada día, respiro un aire menos pesado. Por fin me siento capaz, soy el estudiante de medicina que quiero ser. Me expando, adquiero más responsabilidades, y decido conforme a la marcha.

Quiero expresarme, quiero aprender a escuchar. Quiero conocer el mundo, viajar a lugares lejanos, apreciar las diferentes culturas y religiones. Quiero bailar los distintos ritmos musicales. Quiero sonreír cuando sienta que quiero sonreír, y llorar cuando sienta que quiero llorar. Quiero muchas cosas, y hay tiempo suficiente.

Todavía estoy aprendiendo a volar, estoy aprendiendo el verdadero significado de esas palabras. Este semestre estoy aprendiendo cómo funciona el cuerpo humano, y también me pongo a ver películas en las noches. Me divierto mucho cocinando y me gusta tanto salir con mis amigos, como estar en mi cuarto.

Quiero compartirles lo que pienso, y me gustaría escuchar sus opiniones. Uno de mis propósitos para este año es crear un blog y expresarme. Son propósitos que creo, me ayudarán a crecer como persona, además es algo nuevo que podría convertirse en algo importante. Seamos lo que queremos ser.

La vida es una película, una obra de posibilidades infinitas, con la mejor escenografía, vestuario y repertorio emocional. Cada actor y espectador representa un personaje importante en la trama, las distintas ideas se combinan y forman una amalgama de colores intensos. Eventos importantes marcan el inicio de un nuevo capítulo, tan importantes como ver las hojas caer o el amanecer desde la azotea. Como cuando una persona se descubre a sí misma y está llena de alegría por compartir lo que siente. La vida es impredecible, una pintura que combina la tragedia y la comedia, una hilera de días contados. Es una fotografía de un rostro viejo que ve crecer nuevas generaciones. Es un baile de salón que no necesita música de fondo. La vida es una película, y el protagonista, soy yo.